La maravillosa biodiversidad de los tiburones

Autor: Dr. Oscar Sosa Nishizaki

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Autor: Dr. Oscar Sosa Nishizaki
Investigador SNI: nivel III Pertenece al Departamento de Oceanografía Biológica del CISESE de Ensenada B.C.

Fotografías por: @mizaelpalomeque / @nativasoy

Los tiburones han sido víctimas de una mala reputación en películas y programas de televisión al presentarlos ante todo en una condición de seres temibles y voraces. Pero es fundamental reconocer que forman un grupo asombroso de especies que han evolucionado durante 400 millones de años.

Las actuales especies han poblado los mares durante los últimos 100 millones de años y los expertos en la taxonomía de los tiburones han identificado aproximadamente 540 de ellas. Sin embargo, este número varía con el tiempo, ya que los taxónomos siguen descubriendo y reevaluando especies. En las aguas mexicanas se han documentado 109 —lo que representa el 20% de todas las especies de tiburones conocidas— y se distribuyen a lo largo de las costas de México en el Pacífico, el golfo de México y el Caribe mexicano.

Fotografía por: @nativasoy

Las características físicas

Pero, ¿qué caracteriza a un tiburón? Los tiburones son peces con un esqueleto formado principalmente por cartílagos, por lo cual se les clasifica como condrictios o peces cartilaginosos, un grupo que también incluye las rayas y las quimeras. Por lo general, los tiburones tienen cuerpos cilíndricos, aunque existen variedades con cuerpos aplanados. Una característica distintiva de los tiburones es que a los lados de sus cabezas tienen de 5 a 7 hendiduras branquiales, vitales para su sistema respiratorio y la captación de oxígeno. Sus aletas pectorales se encuentran ubicadas detrás de estas hendiduras.

A menudo pensamos en los tiburones como depredadores grandes y veloces; sin embargo, la mayoría de las especies de tiburones son de color marrón, miden menos de un metro de longitud y habitan a profundidades superiores a los 200 metros.

Los modos de reproducción

Uno de los aspectos más interesantes de los tiburones es su diversidad de métodos de reproducción, pues las hembras de tiburones pueden reproducirse de diversas maneras, desde la puesta de huevos (ovíparos) hasta el nacimiento de crías vivas (vivíparos). En el caso de los vivíparos, hay distintas estrategias de desarrollo, que incluyen el saco vitelino, una placenta e incluso el canibalismo intrauterino. Estos métodos de reproducción son el resultado de una larga evolución como adaptaciones para garantizar la supervivencia de las crías.

En el Caribe es un verdadero privilegio observar al tiburón toro (Carcharhinus leucas) también conocido como tiburón chato. Según estudios recientes y observaciones de guías de buceo, durante ciertas horas del día las hembras de esta especie se acercan a las playas en un estado crucial de su ciclo reproductivo, cuando están preñadas, por lo que se han convertido en una atracción para el buceo autónomo, tipo scuba en Playa del Carmen. Esta actividad turística permite a los participantes presenciar este fenómeno único.

La responsabilidad de la preservación

La relación entre los tiburones y los seres humanos ha sido compleja. En México, se capturan alrededor de 60 especies de tiburones, pues se aprovechan su carne, aletas, cartílago y piel para varios fines industriales y artesanales, incluyendo los alimenticios. Sin embargo, esta explotación debe ser sostenible y cuidadosa, dado que muchas especies de tiburones enfrentan amenazas adicionales como la contaminación de sus hábitats, el cambio climático y la acidificación de los océanos.

Nuestra responsabilidad al consumir carne de tiburón y al participar en actividades turísticas es crucial. También debemos tomar medidas activas para preservar nuestros ecosistemas costeros, especialmente en el Caribe mexicano, donde estas criaturas asombrosas son parte invaluable de nuestra biodiversidad.

Dos palabras provenientes de la región caribeña

Finalmente, un buen colega especialista en tiburones, el Dr. José Castro, norteamericano de origen cubano, nos cuenta que las palabras tiburón en español y shark en inglés se originaron en la región caribeña, derivadas de las lenguas de los nativos. Los españoles solo conocían especies de tiburón de tamaño pequeño a las cuales llamaban cazón, pero en la región caribeña se enfrentaron a especies de grandes dimensiones que los indígenas denominaban tiburón. Los navegantes británicos, por otro lado, adoptaron la palabra xook del maya peninsular, que se convirtió en shark al variar su pronunciación. Así nacieron los nombres que utilizamos en estos dos idiomas para describir a estos fascinantes animales.

Cuidemos y apreciemos la maravillosa biodiversidad de los tiburones en los mares mexicanos, parte esencial de nuestro patrimonio natural y cultural.

Dr. Oscar Sosa Nishizaki

Dr. Oscar Sosa Nishizaki

Investigador SNI: nivel III Pertenece al Departamento de Oceanografía Biológica del CISESE de Ensenada B.C.
Dr. Oscar Sosa Nishizaki

Dr. Oscar Sosa Nishizaki

Investigador SNI: nivel III Pertenece al Departamento de Oceanografía Biológica del CISESE de Ensenada B.C.

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