Economía circular comunitaria del sano ciclo de los materiales

Autor: Cristina Cortinas

Ahora que México está interesado en transitar hacia una economía circular, orientada a evitar el desperdicio de recursos (materiales, agua, energía, suelo y biodversidad), invitamos a los lectores a hacer una introspección para saber qué modelo seguir que nos permita proteger nuestro patrimonio natural y cultural, a la vez que alcanzar todos los objetivos de desarrollo sostenible (ODS) mediante la cooperación intersectorial y la innovación social.

En este artículo, queremos compartir con sus lectores historias que constituyen antecedentes sobre iniciativas surgidas de la sociedad civil y de la cooperación internacional, que han llevado a la promulgación en 2003 de la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos y a establecer una ley estatal y un reglamento municipal, en 2019 y 2020 respectivamente, que regulan la prevención, gestión integral y economía circular de los residuos, en el estado de Quintana Roo y el municipio de Landa de Matamoros en Querétaro.

Por la importancia que ha adquirido el establecimiento de la Coalición de Economía Circular de América Latina y el Caribe en 2021, conviene saber que en 1996 se creó la Red Panamericana de Manejo Ambiental de los Residuos (REPAMAR) para compartir conocimientos y experiencias en la materia por medios electrónicos. A ella se adhirieron Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá y Perú. Esta iniciativa fue impulsada por la Agencia de Cooperación Técnica Internacional del Gobierno Alemán GTZ (hoy GIZ), con el concurso de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y por medio del Centro de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (CEPIS) ubicado en Perú.

En México, de la Red Mexicana de Manejo Ambiental de Residuos (REMEXMAR) se constituyeron Núcleos Técnicos en diversos estados, de los cuales siguen activos algunos de sus miembros impulsando acciones de fortalecimiento de capacidades, tal es el caso de Baja California, Morelos y Querétaro. Los autores de este artículo han presidido o presiden actualmente la Red Queretana de Manejo de Residuos A.C. (REQMAR), sobre cuyas actividades y temas de interés se difunde información en la página www.cristinacortinas.org.

Por medio de la cooperación triangular, y con el apoyo de Agencias de Cooperación Internacional, como la Agencia Alemana (GIZ) y la Agencia Japonesa (JICA), el gobierno de México estuvo impartiendo durante varios años cursos de gestión integral de residuos, cada vez más orientados al aprovechamiento sustentable de los materiales, a fin de contribuir al fortalecimiento de capacidades en la materia en México y otros países de América Latina y el Caribe.

En el caso de la formación de la Red de especialistas en Gestión Integral de Residuos Sólidos (GIRESOL), desarrollada con la asistencia técnica y financiera del gobierno Alemán, se instaló una página electrónica: www.giresol.org, por la que se difundió una variedad importante de documentos que incluyen normas, guías, manuales, diseño de cursos y otros. Desafortunadamente, cuando acabó el programa de apoyo externo no continuó el apoyo institucional nacional, por lo que desapareció esta Red, pero no los especialistas que formó.

Para poner en perspectiva la importancia de todos estos esfuerzos conviene saber que, de acuerdo con la opinión de especialistas en la materia, como el Dr. Carlos Gay y la Dra. Cecilia Conde, del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, México se encuentra entre los países que mayores daños a la salud, al ambiente y a su economía podrían sufrir con el aumento de la temperatura global, particularmente si éste es cercano o mayor a dos grados centígrados. En el supuesto de que las emisiones de GEI sigan alcanzando los niveles actuales (escenario de “seguir como vamos”), se piensa que Baja California y Sonora enfrentarán una situación crítica, la región de Sinaloa y la Región Hidrológica del Lerma tendrán una fuerte presión sobre el recurso e incluso zonas del sur de México y la Península de Yucatán tendrían presión de media a fuerte sobre el recurso hídrico.

Lo que no muchos ciudadanos conocían y conocen es que los residuos domésticos, en particular los restos de alimentos y de jardinería, pueden contribuir a la liberación de GEI vía su putrefacción en los sitios de disposición final o si se queman a cielo abierto. Tampoco está muy difundido en el sector agropecuario, que el estiércol y otros restos orgánicos derivados de sus actividades son una fuente importante de generación de GEI.

En 2010 se realizó en la Ciudad de Querétaro el Primer Encuentro de Organizaciones Ciudadanas Involucradas en la Prevención y Gestión Integral de los Residuos, que dieron a conocer sus contribuciones a nivel local y regional para minimizar la generación y maximizar el aprovechamiento o valorización de los residuos. A continuación se resumen algunos ejemplos que muestran la enorme energía social, a la que se puede recurrir para acelerar el tránsito hacia una economía circular regenerativa, con un enfoque comunitario, social y solidario.

Salvador García Ruvalcaba informó, que el éxito de la experiencia educativa intermunicipal iniciada en 2003 en Jalisco, sirvió de base para la creación en 2007 del primer organismo intermunicipal de medio ambiente en las zonas rurales de México, la Junta Intermunicipal de Medio Ambiente para la Gestión Integral de la Cuenca del Río Ayuquila (JIRA) que aborda no sólo la gestión de residuos sólidos en 10 municipios, sino también de otros problemas ambientales relacionados con el río y la restauración de hábitats ribereños y de tratamiento de aguas residuales, entre otros. Hoy en día alrededor del 75 % de los municipios de Jalisco forman parte de asociaciones intermunicipales y en 2021 se publicó en dicha entidad la Ley de Asociaciones Intermunicipales del Estado de Jalisco, la primera en su género.

Emma Rosa Alonzo Marrufo, del grupo YAAXBEH, dio a conocer el Modelo de planeación y participación comunitaria para el manejo ecológico de residuos sólidos en localidades costeras de Yucatán y otras áreas vulnerables. Mientras que Catalina Galindo de Prince, de la Asociación Isla Contoy, presentó el Programa de Educación Ambiental de Manejo Integral de Desechos Limpios y Separados de Isla Mujeres, Quintana Roo.

El Grupo Ecológico Sierra Gorda IAP, informó del programa implementado desde 1996 en 115 comunidades con una red de 110 centros comunitarios de acopio de residuos sólidos localizados en los cinco municipios de Querétaro comprendidos en el territorio de la Reserva de la Biosfera, al que pertenece el municipio de Landa de Matamoros. Por su parte, Rocío Luz Cedillo Alvarez, del Centro CEIBA, Rompiendo el Cerco de la Pobreza en la Montaña de Guerrero y la Contribución del Manejo de los Residuos Orgánicos.

Por la extremada fragilidad de sus ecosistemas, que constituyen unos de sus atractivos turísticos y han sido vulnerados por la creciente generación y manejo inadecuado de residuos sólidos, entre los que destacan los derivados del consumo de productos plásticos de un solo uso, Quintana Roo incorporó los principios y prácticas de la economía circular en la legislación estatal de los residuos. Ello no sin antes realizar un importante diagnóstico de la situación de los residuos y de los problemas creados por ellos en sus islas, el cual quedó plasmado en el Subprograma de Manejo de Residuos en Islas y Áreas Naturales Protegidas, publicado en 2012. En él se indica el desarrollo de planes de manejo específicos para cada una de las islas, para la atención de los residuos, además del desarrollo de los Programas Municipales para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos. Este documento es de consulta obligada de los jueces que se espera no cedan ante la presión para invalidar esta legislación formulada con una amplia participación pública.

Cristina Cortinas

Cristina Cortinas

Obtuvo el grado de Licenciatura en Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (U.N.A.M.), el Doctorado en Ciencias de la Universidad de París en Francia, el nombramiento como investigadora del Sistema Nacional de Investigadores de México y el certificado de entrenamiento en Gestión de Residuos Peligrosos del Buró de Inversiones y Soporte Técnico de Suecia. Realizó investigaciones para evaluar los efectos genéticos de sustancias y contaminantes químicos por más de veinte años en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la U.N.A.M.
Cristina Cortinas

Cristina Cortinas

Obtuvo el grado de Licenciatura en Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (U.N.A.M.), el Doctorado en Ciencias de la Universidad de París en Francia, el nombramiento como investigadora del Sistema Nacional de Investigadores de México y el certificado de entrenamiento en Gestión de Residuos Peligrosos del Buró de Inversiones y Soporte Técnico de Suecia. Realizó investigaciones para evaluar los efectos genéticos de sustancias y contaminantes químicos por más de veinte años en el Instituto de Investigaciones Biomédicas de la U.N.A.M.

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