Moda sostenible: ¿Necesidad o Tendencia?

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La moda sostenible se posiciona como una respuesta crucial al impacto ambiental de la industria textil, una de las más contaminantes del mundo. Abordar la importancia de adoptar prácticas sostenibles en el sector, respaldado por datos recientes sobre su impacto ambiental y explorar y proponer soluciones, es una necesidad latente.

Los procesos de producción textil son responsables del 20% de la contaminación de agua limpia a nivel mundial, debido al uso intensivo de productos químicos en el teñido y acabado, además de generar más emisiones que todos los vuelos y envíos marítimos internacionales combinados, con una proyección de alcanzar 1,243 millones de toneladas de dióxido de carbono para 2030 si no se adoptan cambios drásticos.

Cada año, se producen cantidades masivas de desechos textiles; solo en Estados Unidos, aproximadamente el 85% de la ropa desechada termina en vertederos o se incinera.

Como parte de la integración de la industria textil y de la moda en un modelo de producción basado en economía circular resulta prioritario prestar atención al ciclo de vida de los productos y reducir la generación de residuos dentro del proceso. Este enfoque se centra en reutilizar, reciclar y reparar prendas en lugar de desecharlas, promoviendo prácticas como el “upcycling” y el reciclaje textil. 

Desde hace algunos años, se ha fomentado la implementación y uso de materiales orgánicos como el algodón y el cáñamo, además de textiles reciclados que reducen la demanda de nuevos recursos. Hoy en día más de 500 empresas textiles han adoptado objetivos basados en ciencia para reducir sus emisiones, enfocados en una producción más limpia y eficiente, además de incorporar tecnología e innovación en el desarrollo de proyectos como los deNextGenerationEU, que fomentan el desarrollo de nuevos materiales secundarios para reducir el impacto ambiental en sectores como el calzado y el deporte.

Sin embargo, el cambio hacia la sostenibilidad no solo depende de las marcas. Como consumidores desempeñamos un papel esencial al tomar decisiones informadas y conscientes que nos permitan optar por productos más duraderos y éticos. 

Un ejemplo de los aciertos dentro de la industria ha sido el desarrollo y la producción de telas sostenibles, hechas con algodón reciclado (pre-consumer) y poliéster reciclado (post-consumer), estas telas forman parte de un proceso que permite el aprovechamiento y transformación de desperdicio textil en algodón reciclado, que, en combinación con diversas fibras de origen sustentable y natural,  resulta en la creación de productos de alta calidad al mismo tiempo que son responsables con el medio ambiente y poseen costos competitivos.

Empresas de este tipo, maximizan el aprovechamiento de los recursos, haciendo un uso mínimo de agua y energía e implementando procesos de producción que no involucran químicos o tintes contaminantes.

Por otro lado, al hablar de sostenibilidad, implica más que minimizar el impacto medioambiental para preservar y mejorar la salud del planeta. Se debe garantizar los derechos laborales de quienes se involucran dentro del proceso de producción, desde la transparencia a lo largo de todo el ciclo de vida y recuperación de cualquier prenda.

No debemos permitir que la moda sostenible sea solo una tendencia, sino una necesidad para mitigar el impacto ambiental de una de las industrias más influyentes. Requiere de colaboración entre marcas, consumidores y políticas públicas para transformar el sector en uno más responsable y respetuoso con el medio ambiente.

  1. Deutsche Welle (2023). El costo ambiental de la moda.
  2. Modaes (2024). Emisiones, agua y cambio climático: la huella ambiental de la moda.
  3. Pinker Moda (2024). Informe AII: ¿Está reduciendo la moda sus emisiones de carbono?.
Autor: Biosfera

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