Fotografía: Nelly Quijano @nativasoy
En la actualidad más de 2 millones de personas carecen de servicios de agua y 4.5 millones carecen de servicios de saneamiento de agua salobre, según reportes de las Naciones Unidas y Annual Report Foreword. Por lo anterior el agua se ha convertido en uno de los recursos naturales más valiosos que tenemos en la Tierra. En la península de Yucatán el panorama no es diferente, debido a la naturaleza del suelo kárstico, que es altamente poroso y propicia que los residuos se filtren y contaminen el acuífero. Aunado a lo anterior, la falta de un sistema de drenaje adecuado para las aguas de desecho de los hogares que terminan en fosas sépticas, junto con los desechos industriales y agrícolas, aumenta el riesgo de la contaminación del acuífero.
Ante este panorama, uno de los retos que enfrenta la comunidad científica es el tratamiento del agua residual, centrándose en la eliminación de contaminantes “difíciles” como son las sales, colorantes y la materia orgánica. Sin embargo, hay otro tipo de contaminantes como pesticidas (herbicidas, insecticidas, etc.) y antibióticos residuales, que son más difíciles de eliminar para obtener agua limpia, y es aquí donde la tarea se ha redoblado para encontrar alternativas de solución a este problema.
En este sentido, un grupo de académicos del Centro de Investigación Científica de Yucatán A. C. (CICY) actualmente trabaja para generar nuevos materiales capaces de eliminar y degradar dichos contaminantes. Estos materiales se denominan MOFs, por sus siglas en inglés (Metal Organic Frameworks), que son partículas organometálicas, es decir, que están constituidas por un centro metálico de cobre, zinc o zirconio (elemento metálico) y de ligantes orgánicos.
El Dr. Ángel de Jesús Montes Luna, investigador de la Unidad de Materiales del CICY, explicó que estos materiales van de escala micrométrica a nanométrica, son porosos y se emplearían en el desarrollo de membranas compuestas con potencial aplicación en la eliminación de contaminantes del agua, incluyendo pesticidas y antibióticos, estos últimos generalmente provenientes de la agricultura y la ganadería. En entrevista, el científico detalló que los MOFs tienen propiedades fotocatalíticas que permiten eliminar contaminantes difíciles, con un medio de acción de degradación de los antibióticos y pesticidas residuales.
FIGURA 2. MOF a base de zinc vista en microscopio electrónico de barrido (MEB)
Cabe mencionar que estos nuevos materiales se están produciendo en los laboratorios del CICY a nivel laboratorio y actualmente este Centro de investigación trabaja en la fase de obtención (estudio profundo) de estos materiales para aplicarlos en membranas para la eliminación de colorantes del agua. “Las membranas que se fabrican en el laboratorio están hechas a base de plástico (polisulfona y polifenilsulfona) con partículas de MOFs”, acotó.
FIGURA 3. Membrana de fibra hueca de polifenilsulfona vista en microscopio electrónico de barrido (MEB).
El investigador del CICY indicó que esta tecnología es muy oportuna para atender problemas como la contaminación del agua de la región y considera que esta propuesta busca mejorar las propiedades de los plásticos o membranas existentes.






