Plan Nacional Hídrico 2024-2030: Un paso hacia la sustentabilidad en tiempos de ajuste presupuestal

Getting your Trinity Audio player ready...

0:00

El reciente Plan Nacional Hídrico 2024-2030, presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum, propone una visión integral para garantizar el acceso al agua como derecho humano, reconociendo su importancia para la sustentabilidad ambiental y el desarrollo económico. Sin embargo, este ambicioso plan enfrenta un desafío significativo: el recorte del 40% al presupuesto de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) anunciado para 2025, que podría comprometer su implementación efectiva.

El director general de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, detalló que, para la implementación del Plan Nacional Hídrico, el Gobierno de México estima una inversión para 2025 de aproximadamente 20 mil millones de pesos (mdp) para proyectos de agua.

Cuatro Ejes Principales del Plan

El Plan Nacional Hídrico 2024-2030 está estructurado en torno a cuatro ejes fundamentales:

  1. Política hídrica y soberanía nacional: Este eje prioriza el fortalecimiento de la capacidad del Estado para gestionar los recursos hídricos de manera soberana y eficiente. Se busca garantizar que el agua sea reconocida como un bien público y estratégico, con marcos regulatorios robustos y actualizados.
  2. Justicia y acceso al agua: Enfocado en reducir las brechas de desigualdad, este eje asegura el acceso al agua potable para comunidades rurales, marginadas y vulnerables. Se contemplan acciones concretas para incrementar la cobertura de infraestructura hídrica y mejorar la calidad del servicio.
  3. Mitigación del impacto ambiental y adaptación al cambio climático: Este eje incluye medidas para proteger ecosistemas acuáticos, prevenir la contaminación y garantizar la sostenibilidad de las fuentes de agua frente a los efectos del cambio climático. Se promoverá la reforestación de cuencas, la conservación de humedales y la reducción de emisiones vinculadas a la gestión hídrica.
  4. Gestión integral y transparente: El último eje impulsa un modelo de administración basado en la participación ciudadana, la transparencia y el uso de tecnología para optimizar procesos. Se busca erradicar la corrupción en la gestión del agua y fomentar una cultura de rendición de cuentas.

El Plan contempla:

  • Ordenar las concesiones, cuyo fin es evitar la sobreexplotación y el acaparamiento. 
  • Simplificación administrativa para reducir los tiempos de respuesta, tener más transparencia y cero corrupción.
  • Impulsar el Programa Nacional de Tecnificación en coordinación con la Secretaría de Agricultura, con el fin de hacer un uso más eficiente del agua en el campo, al tiempo que se producirán más alimentos.
  • Elaboración de un plan maestro de infraestructura en coordinación con estados y municipios, integrando 16 proyectos estratégicos para dotar de agua potable a las zonas de mayor estrés hídrico, así como de obras de protección a la población.
  • Saneamiento de ríos, priorizando los tres más contaminados: el Lerma-Santiago, Atoyac y Tula.

Diagnóstico

El comunicado emitido por la Comisión Nacional del Agua (CONGUA), el pasado 21 de noviembre de 2024, destaca como las principales problemáticas, la escasez hídrica, puesto que amplias zonas del país enfrentan un desabasto crónico debido a la sobreexplotación y las sequías prolongadas que se han estado viviendo en los últimos años. La contaminación de cuerpos de agua, en donde actualmente existen vertimientos industriales y urbanos sin tratar y que representan una significativa amenaza y finalmente, la insuficiente infraestructura por las pérdidas elevadas en las redes de distribución y baja cobertura de tratamiento de aguas residuales.

Metas y Acciones Clave

Para estos enormes desafíos, el Plan Nacional Hídrico contempla las siguientes metas:

  • Incrementar en un 95% el acceso al agua potable para la población.
  • Reducir en un 50% la contaminación en ríos, lagos y acuíferos prioritarios.
  • Ampliar en un 70% la capacidad de almacenamiento y distribución de agua.
  • Implementar programas de gestión sostenible en todas las cuencas  hidrográficas del país.

Entre las acciones que destacan, se encuentra el uso de tecnología e innovación, puesto que se ha implementado el uso de sensores inteligentes y monitoreo en tiempo real para una gestión más eficiente. Por otro lado se considera la realización de campañas para la promoción de economías circulares, fomentando el reciclaje y reutilización del agua tratada en la industria y agricultura, así como la restauración ecológica, que incentiva a la reforestación de cuencas y la recuperación de ecosistemas clave.

El impacto del recorte presupuestal

De acuerdo con el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, para el ejercicio fiscal 2025, el presupuesto pasará de $62 mil 674.61 millones de pesos a 37 mil 119.45 millones de pesos.

La reducción presupuestal para la Conagua, anunciada en paralelo a este plan, genera dudas sobre la capacidad del gobierno para cumplir sus objetivos. Conagua desempeña un papel crucial en la regulación, infraestructura y supervisión de recursos hídricos en el país. Un ajuste de tal magnitud podría:

  • Retrasar proyectos estratégicos, como el saneamiento de ríos y la tecnificación de riego.
  • Comprometer la transparencia en la gestión de concesiones al limitar recursos para supervisión.
  • Dificultar la creación de infraestructura hídrica necesaria para garantizar agua potable en regiones vulnerables.

Conclusiónes

El Plan Nacional Hídrico 2024-2030 presenta una visión transformadora para enfrentar los desafíos del manejo del agua en México, enfocándose en la justicia hídrica, la sustentabilidad ambiental y la eficiencia en el uso de este recurso vital. Sus ejes estratégicos buscan garantizar el acceso equitativo al agua como derecho humano, proteger ecosistemas y modernizar la infraestructura hídrica para atender las necesidades sociales y económicas.  Sin embargo, la implementación de estas metas ambiciosas enfrenta un obstáculo significativo: el recorte del 40% al presupuesto de la Conagua, anunciado para 2025.

Este ajuste presupuestal podría comprometer la capacidad de la institución para supervisar concesiones, implementar proyectos estratégicos y garantizar la sostenibilidad hídrica a largo plazo. No obstante, el plan también enfatiza la necesidad de un manejo más transparente y participativo, lo que abre oportunidades para involucrar a la sociedad y al sector privado en la gestión de recursos hídricos.

En este contexto, es importante que el gobierno establezca prioridades claras, reasigne recursos estratégicos y fomente la colaboración entre todos los actores involucrados. De lo contrario, las limitaciones presupuestales podrían retrasar o impedir los avances necesarios para enfrentar la creciente crisis hídrica en el país.

  1. Fuentes:

    SEMARNAT. (2024). Presentación del Plan Nacional Hídrico 2024-2030. Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Recuperado de https://www.gob.mx/semarnat

    Secretaría de Hacienda y Crédito Público. (2024). Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2025. Recuperado de https://www.ppef.hacienda.gob.mx/

    ClaudiaSheinbaumP (2024, Noviembre 21). Plan Nacional Hídrico 2024-2030. Conferencia presidenta Sheinbaum [Video]. YouTube. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=vclDwRscFGE

Autor: Biosfera

SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER

TAMBIÉN PUEDES LEER ACERCA DE: