El Plástico: Desafíos y Oportunidades para la Biodiversidad y la Salud Humana

0:00

Autor: Biosfera |

A casi un siglo del uso del plástico en el mundo, es urgente el establecimiento de medidas para mitigar el grave problema de contaminación que ya afecta la salud de las personas, pues en el caso de México, apenas se recicla el seis por ciento del producto utilizado, coincidieron especialistas. Para el consultor ambiental y curador de la Cumbre Biósphera, Gabriel Navarro Guerrero, el hábito de consumo es la clave para evitar un mayor problema, al adquirir menos productos sintéticos.

“Las decisiones personales de consumir y reducir están en nuestras manos, cada uno puede hacer con pequeñas acciones grandes diferencias”, enfatizó.

La generación de plásticos inició en la década de los 30 del siglo pasado, y en los 50 ‘s su uso empezó a permear en todos los ámbitos de nuestra vida. Incluso, para la mitad de la década de los 80 su consumo rebasó al de otros materiales como los metales.

La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtió que el consumo desmedido de plástico en la población mundial ocasiona graves problemas para todos los seres vivos, sin excepción.

Aunque originalmente los plásticos fueron vistos como una opción para sustituir otros materiales por las amplias propiedades que poseen como ligereza, resistencia, transparencia y costo, en la actualidad existen áreas para las que son un peligro ambiental debido a las malas prácticas de disposición final. En México se producen 300 millones de toneladas de plásticos al año, de las cuales sólo se recicla el tres por ciento.

De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), el plástico está en todas partes, en objetos de uso diario, insumos para la salud, nuestro calzado, accesorios, diversos utensilios para el trabajo u hogar, botellas para transportar líquidos, alimentos que pedimos para llevar, entre muchos otros.

El problema de contaminación por plásticos, sobre todo los desechables, se agravó debido a la pandemia de Covid-19, tanto por los cubrebocas y guantes, también empaques de plástico de comida y otros productos agravan la problemática llevando los plásticos a regiones remotas como el ártico y al fondo de los océanos.

Los plásticos de un solo uso representan el 50 por ciento de los que se producen cada año, mientras que el 40 porcentual fabricado es para envases que se desechan tras un solo uso.

Anualmente, se estima que ocho millones de toneladas de plástico llegan a los océanos, y en este período 100 mil tortugas y mamíferos marinos así como un millón de aves mueren por la contaminación del plástico de los mares. Lamentablemente, se proyecta que en 2050 habrá más plásticos que peces en el océano.

Los autores de Los plásticos y el tratamiento de sus residuos, María Rosa Gómez Antón y José Ramón Gil Bercero, destacan que “el plástico es un producto no natural que se obtiene en la industria a través de reacciones químicas. Es por tanto un producto de síntesis de laboratorio o un producto sintético. Las propiedades finales del material son muy diferentes según sea la naturaleza del producto de partida y el procedimiento seguido en su obtención”.

La formación de plásticos en el mundo ocupa aproximadamente entre el cuatro y ocho por ciento del petróleo.

Navarro Guerrero puntualizó que la primera botella de PET surgió hace 48 años, por lo que “hay una reflexión: ¿cómo vivían antes la humanidad? ¿no eran felices?, ¿no podían vivir?”.

Remarcó que cada minuto, un camión recolector de basura arroja todo su contenido plástico al océano, por lo que se vuelve un problema insostenible y complejo. Lo peor de todo, el PET tarda hasta 500 años en degradarse.

Consecuencias y propuestas

El informe Rompiendo la ola de plástico, de Pew Charitable Trusts y Systemiq, publicado en agosto de 2020, prevé que 2040 se triplicará el flujo de materiales plásticos en el océano si no se empiezan a realizar importantes cambios políticos, de innovación y de comportamiento. Por su parte, Consumers International propone:

Renovar: Usa recipientes rellenables, por ejemplo, para agua y otras bebidas.

Repensar: Compra productos sin empaquetar.

Rechazar: Di no a los vasos desechables, en su lugar lleva el tuyo.

Reducir: Reduce tu huella de plástico utilizando productos reutilizables.

Reutilizar: Reutiliza los artículos de plástico que ya tienes y extiende su vida útil.

Reciclar: Exige un mejor acceso a la infraestructura y recolección de residuos.

Reparar: Repara los artículos rotos o dañados para limitar el desperdicio.

Si no puedes usarlo, recházalo.

Un problema de salud

Además de la contaminación a los ecosistemas, los plásticos pueden producir riesgos directos a la salud humana. Por ejemplo, la exposición a ciertas sustancias contenidas en los plásticos (conocidas como disruptores endócrinos) pueden producir alteraciones en la reproducción reproductiva, causar cambios en la respuesta inmune, entre otros efectos, ya que estos compuestos químicos tienen un efecto similar al de algunas hormonas. Por ende, se recomendó la reducción del uso innecesario de la cantidad de plástico que se produce, hagámonos responsables de que lo que consumimos no contenga tanto plástico, reutilicemos el que podamos y desechemos de forma correcta al que no podamos darle un segundo uso.

Justamente, en México hay investigadores enfocados a la búsqueda de soluciones, y una de las propuestas es el bioplástico, labor a cargo de la UNAM.

Autor: Biosfera |

SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER

TAMBIÉN PUEDES LEER ACERCA DE: